Radón en colegios
la importancia de proteger a los más pequeños
Imagina entrar en un colegio. Escuchas las risas de los niños, ves los pasillos llenos de vida, las mochilas en el suelo y los murales de colores en las paredes. Todo transmite seguridad y confianza. Sin embargo, hay algo que no se ve, no se huele y no se oye, pero que puede estar presente en las aulas: el gas radón.
El radón es un enemigo invisible. Y lo preocupante es que, según la OMS (Organización Mundial de la Salud) y el Consejo de Seguridad Nuclear en España, este gas es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando hablamos de colegios? ¿Podrían nuestros hijos estar respirando radón sin que nadie lo sepa?
¿Qué es el radón y por qué afecta también a los colegios?
El radón es un gas radiactivo que se genera de manera natural en el subsuelo, especialmente en suelos graníticos o zonas con alta concentración de uranio. En exteriores, se diluye en el aire y no representa un gran problema. El riesgo real aparece en espacios cerrados: viviendas, sótanos, hospitales… y sí, también en colegios y guarderías.
Piensa en las características de muchos centros educativos en España:
- Aulas en la planta baja o sótano.
- Ventanas que apenas se abren en invierno.
- Sistemas de ventilación insuficientes.
El resultado es claro: si un colegio está en una zona con presencia de radón, el gas puede acumularse en las aulas y pasillos, alcanzando niveles peligrosos para la salud de los niños y del personal docente.
Los niños son más vulnerables
El radón afecta a todos, pero no de la misma manera. En los más pequeños el riesgo es mayor.
Su organismo aún está en desarrollo, respiran más rápido y pasan muchas horas en un mismo lugar. Eso significa que, si hay radón en un aula, su exposición será más intensa y prolongada que la de un adulto en casa.
Además, pensemos en lo emocional: los colegios deberían ser espacios de aprendizaje, juego y seguridad. Descubrir que un centro escolar tiene niveles elevados de radón genera preocupación inmediata en las familias. Y con razón.
El mapa del radón en España: ¿qué zonas escolares están en riesgo?
En España, comunidades como Galicia, Asturias, Castilla y León, Madrid (especialmente la Sierra) y algunas áreas de Cataluña y los Pirineos son consideradas zonas con alta probabilidad de radón.
De hecho, ya se han realizado estudios en colegios de Galicia y Castilla y León, y los resultados confirman que existen aulas con concentraciones superiores a los 300 Bq/m³, cuando la OMS recomienda no superar los 100 Bq/m³ como límite seguro.
Medir es el primer paso
Ante esta realidad, la pregunta es inevitable: ¿cómo saber si un colegio tiene radón?
La única respuesta es medirlo. No hay otro método fiable. Existen dos tipos de medición:
- Mediciones de corto plazo (3-7 días): útiles para obtener una primera idea, aunque poco representativas.
- Mediciones de largo plazo (3-12 meses): las más recomendadas, porque reflejan la variación estacional y el uso real del edificio.
En Tu Hogar 10 ofrecemos servicios de medición profesional de radón en viviendas y, de manera cada vez más frecuente, en colegios y centros públicos. Usamos detectores homologados y elaboramos informes técnicos claros, comprensibles y listos para la toma de decisiones.
¿Qué hacer si un colegio presenta altos niveles de radón?
La buena noticia es que sí hay soluciones. No se trata de cerrar aulas ni de generar alarma innecesaria. Lo importante es actuar con rapidez y con conocimiento técnico:
- Mejorar la ventilación natural o forzada. Abrir ventanas no siempre es suficiente, pero existen sistemas de ventilación mecánica controlada muy efectivos.
- Sellar fisuras y juntas en suelos y paredes para reducir la entrada del gas desde el subsuelo.
- Instalar sistemas de extracción subterránea, que desvían el radón hacia el exterior antes de que entre en el edificio.
Estas medidas, aplicadas correctamente, pueden reducir la concentración de radón hasta niveles seguros.
El papel de las familias y de la administración
Como padres, queremos que nuestros hijos vayan a un colegio seguro. Sin embargo, en España todavía no existe una obligación generalizada de medir el radón en los centros escolares, aunque sí se recomienda en las zonas de mayor riesgo.
Aquí es donde la información y la presión social juegan un papel importante. Cuanto más conscientes sean las familias, más se exigirá a las administraciones que incluyan la medición del radón en sus planes de salud escolar.
Un compromiso con la seguridad de los niños
En Tu Hogar 10 creemos que hablar de radón en colegios no es generar miedo, sino abrir los ojos a una realidad invisible. Igual que se revisan las instalaciones eléctricas, los sistemas contra incendios o la calidad del agua, el radón también debe entrar en la lista de prioridades de cualquier centro escolar.
Porque un aula segura es aquella donde los niños pueden aprender sin riesgos ocultos.
Y porque, como adultos responsables, no podemos permitir que algo tan evitable ponga en juego su salud a largo plazo.
Medir hoy es proteger el mañana
El radón en colegios es un tema serio, pero también una oportunidad. Una oportunidad de prevenir en lugar de curar, de garantizar entornos saludables y de demostrar que, cuando hablamos de nuestros hijos, no hay margen para la improvisación.
En Tu Hogar 10 ayudamos a colegios, familias y administraciones a medir, diagnosticar y solucionar el problema del radón. Nuestro objetivo es sencillo: que los más pequeños respiren un aire limpio y seguro en el lugar donde pasan gran parte de su infancia.
Si eres padre, profesor o director de un centro escolar y quieres saber más, contacta con nosotros. Medir radón hoy es dar un paso firme hacia un futuro más sano para todos.





