Qué es el radón y cómo saber si puede haberlo en tu casa

Qué es el radón y cómo saber si puede haberlo en tu casa

Hay problemas en una vivienda que se ven enseguida. Una humedad deja una mancha. Una filtración acaba dando señales. Un mal aislamiento se nota cuando llega el frío o el calor.

El radón es diferente.

No tiene color, olor ni sabor. No provoca una señal inmediata que permita detectar su presencia y puede acumularse dentro de una vivienda durante años sin que quienes viven en ella lo sepan.

Por eso conocer qué es el radón, dónde puede aparecer y cómo se mide es el primer paso para afrontar el problema con información y sin alarmismo.

¿Qué es exactamente el radón?

El radón es un gas radiactivo de origen natural. Se forma durante la desintegración del uranio presente de manera natural en determinados suelos y rocas.

Desde el terreno puede desplazarse y alcanzar la superficie.

Al aire libre normalmente se diluye y sus concentraciones suelen ser bajas. El problema puede aparecer cuando encuentra vías de entrada en un edificio y queda acumulado en espacios interiores.

Esto significa que el radón no se produce porque una vivienda esté mal cuidada ni porque exista necesariamente un defecto grave de construcción.

Su origen está principalmente en el terreno.

Y precisamente por eso puede aparecer tanto en viviendas antiguas como en edificios relativamente nuevos.

¿Por dónde entra el radón en una vivienda?

El gas puede penetrar desde el terreno a través de distintos puntos del edificio: fisuras, juntas constructivas, encuentros entre paredes y suelo, pasos de tuberías e instalaciones, cámaras sanitarias o zonas que estén en contacto directo con el subsuelo.

Las plantas bajas y los sótanos suelen ser los espacios donde existe mayor probabilidad de encontrar concentraciones elevadas.

Sin embargo, cada edificio se comporta de una manera diferente.

La permeabilidad del terreno, la construcción, la ventilación, las diferencias de presión entre el interior y el exterior e incluso las condiciones meteorológicas pueden influir en la cantidad de radón que entra y se acumula.

Por eso dos viviendas construidas una al lado de la otra pueden presentar concentraciones muy distintas.

RADON

¿Por qué el radón supone un riesgo para la salud?

El principal efecto demostrado de la exposición prolongada al radón es el aumento del riesgo de cáncer de pulmón.

La Organización Mundial de la Salud señala que el radón es una de las principales causas de cáncer de pulmón y que el riesgo aumenta aproximadamente un 16 % por cada incremento de 100 Bq/m³ en la concentración media de radón a largo plazo. El riesgo es especialmente elevado en personas fumadoras por el efecto combinado del tabaco y el radón.

Aquí hay una diferencia importante respecto a otros problemas domésticos.

El radón no suele producir síntomas inmediatos que permitan detectar que está presente.

No podemos saber si una casa tiene radón porque alguien tenga dolor de cabeza, tos o cansancio. Tampoco podemos confiar en nuestros sentidos.

Solo podemos saberlo mediante una medición.

¿Hay zonas de España con más radón?

Sí. La geología influye de forma importante en el potencial de radón de un territorio.

El Consejo de Seguridad Nuclear dispone de una cartografía que permite identificar zonas donde existe una mayor probabilidad de encontrar edificios con concentraciones elevadas.

Galicia, determinadas áreas de Castilla y León, Extremadura, la Comunidad de Madrid y otras zonas de España presentan un potencial significativo.

Pero hay algo importante que conviene entender: el mapa no puede decir cuánto radón hay dentro de una vivienda concreta.

El propio CSN advierte de que su resolución no permite hacer predicciones fiables a escala de edificio o incluso de calle y que la cartografía nunca sustituye a una medición directa dentro de la vivienda.

Así que consultar el mapa puede ser un buen comienzo.

Pero no es el diagnóstico.

¿Cómo saber si hay radón en casa?

La respuesta es sencilla: midiendo.

Existen equipos capaces de registrar concentraciones durante periodos cortos y detectores destinados a realizar mediciones prolongadas.

La diferencia es importante porque el radón fluctúa.

Una vivienda puede registrar concentraciones diferentes dependiendo de la época del año, las condiciones meteorológicas, la ventilación o el funcionamiento habitual del edificio.

Por eso, cuando queremos obtener un valor representativo, no conviene quedarnos únicamente con la lectura de unas pocas horas o días.

El Consejo de Seguridad Nuclear recomienda, a efectos de obtener mediciones representativas y especialmente cuando se utilizan para valorar el cumplimiento del nivel de referencia, periodos de exposición de al menos tres meses, evitando la época estival. También recomienda acudir a laboratorios acreditados para la medida de radón en aire conforme a ISO 17025.

Una medición corta puede proporcionar información útil en determinados casos, pero no equivale a conocer el promedio anual de la vivienda.

¿Qué significan los 300 Bq/m³?

En España se ha establecido un nivel de referencia de 300 Bq/m³, expresado como promedio anual de concentración de radón en aire, para viviendas, edificios de acceso público y lugares de trabajo.

Conviene fijarse en las palabras “nivel de referencia”.

No significa que 299 Bq/m³ sea completamente seguro y que 301 Bq/m³ sea automáticamente peligroso.

El riesgo asociado al radón aumenta progresivamente con la exposición.

La OMS propone un nivel de referencia de 100 Bq/m³ cuando sea posible y señala que, cuando las circunstancias de cada país dificulten alcanzarlo, el nivel elegido no debería superar los 300 Bq/m³.

En otras palabras: reducir la exposición siempre es positivo.

¿Qué podemos hacer si encontramos niveles elevados de radón?

Encontrar una concentración elevada no significa que una vivienda no pueda seguir habitándose ni que no tenga solución.

Existen distintas técnicas para reducir la entrada o acumulación del radón.

En concentraciones moderadas, una mejora adecuada de la ventilación puede resultar eficaz en determinados casos. Cuando los valores son mayores o el problema está relacionado directamente con la entrada desde el subsuelo, puede ser necesario aplicar soluciones constructivas.

Entre ellas pueden encontrarse el sellado de determinadas vías de entrada, barreras frente al radón, mejoras de ventilación o sistemas de despresurización que captan el gas procedente del terreno antes de que penetre en los espacios habitados.

El CSN señala igualmente que, para concentraciones más elevadas, puede ser necesario recurrir a actuaciones constructivas específicas.

La solución adecuada depende del edificio.

Por eso el proceso debería ser siempre:

medir → interpretar los resultados → diagnosticar → actuar → volver a medir.

Esta última medición es fundamental. Una intervención frente al radón no debería darse por terminada únicamente porque se haya instalado un sistema. Hay que comprobar que realmente ha conseguido reducir la concentración.

Radón en casa: conocer el dato cambia las cosas

El radón tiene algo peculiar frente a otros problemas de una vivienda: podemos convivir con él sin tener ninguna pista de que está ahí.

Por eso no se trata de alarmarse.

Se trata de saber.

Un mapa puede indicarnos si vivimos en una zona con mayor potencial. Las características de nuestra casa pueden hacernos prestar más atención a determinadas estancias. Pero ninguno de esos factores permite conocer la concentración real dentro de la vivienda.

Eso solo lo hace una medición.

En Tu Hogar 10 trabajamos en la medición, diagnóstico y control del radón en viviendas y edificios, estudiando cada caso para determinar qué actuación resulta adecuada cuando se detectan concentraciones que requieren intervención.

Si quieres conocer la concentración de radón de tu vivienda, el primer paso no es hacer obras ni instalar ningún sistema.

El primer paso es medir.

COMPARTE

Más artículos

De qué color pintar el salón 

De qué color pintar el salón 

Descubre los colores tendencia para pintar tu salón en 2026: verde musgo, terracota, gris cálido y neutros cremosos. Guía práctica con combinaciones reales.

Read More »